martes, 6 de octubre de 2009

Kishwar Naheed. Nosotras, mujeres pecadoras.


Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes no sentimos temor ante la
grandeza de aquellos, los señores de hábito.
Quienes no vendemos nuestras vidas,
quienes no inclinamos la cabeza,
ni juntamos nuestras manos en señal de devoción.

Somos nosotras, mujeres pecadoras;
mientras aquellos que venden la cosecha de nuestros cuerpos,
se exaltan, se vuelven distinguidos,
se convierten en simples príncipes del mundo material.

Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes salimos levantando la bandera de la verdad
contra la barricada de mentiras esparcida sobre las avenidas;
quienes encuentran historias de persecución
apiladas en cada umbral,
quienes se dan cuenta que esas
lenguas que podrían hablar,
han sido cercenadas.

Somos nosotras, mujeres pecadoras.
Incluso si la noche nos persigue
estos ojos no habrán de apagarse.
No insistan en volver a levantar
la pared ya construida.

Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes no sentimos temor ante la
grandeza de aquellos, los señores de hábito.
Quienes no vendemos nuestros cuerpos,
quienes no inclinamos la cabeza,
ni juntamos nuestras manos en señal de devoción.

(Fuente: XIX Festival Internacional de Poesía de Medellín)

Kishwar Naheed (Pakistán, 1940)

2 comentarios:

  1. Bueno eh... me siento una mujer pecadora!!
    Soy una de ellas.

    Gracias!

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  2. Me alegra ver que no hay fronteras en tu búsqueda, mi querido profe, la poesía pakistaní es tan desconocida como el gran valor que demuestran sus mujeres ante todos los muros que se encuentran frente a sus preciosos ventanales oscuros. Las mujeres pecadoras han construido un cordon "jalal" en el se sostiene el futuro de su descendencia y de ellas mismas.
    Gracias, otra vez, :)

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