martes, 10 de noviembre de 2009

Anónimo. El corregidor y la molinera (romance)

Joaquín Díaz, músico y folclorista


En la provincia de Huelva,
había un molinero honrado
que ganaba su sustento
con un molino arrendado
y era casado con una moza
que era una rosa
y era tan bella
que el corregidor, madre,
se prendó de ella.

La regalaba, la prometía
hasta que un día
le pidió los favores
que pretendía.

Responde la molinera:

-Vuestros favores admito,
pero siento si nos pilla,
mi marido en el garlito,
porque el maldito
tiene una llave,
con la cual cierra,
con la cual abre
cuando es su gusto,
expuesto es que nos pille
y nos dé un gran susto.

Responde el Corregidor:

- Me estoy haciendo una idea
de mandarle en el molino
algo que allí le entretenga.
Según lo digo, será de trigo
porción bastante.
Que lo muela esta noche
que es importante,
para una idea que tengo oculta
bajo la multa
de doce duros.
Así será del modo, estemos seguros.

Allí por aquel molino
ha pasado un pasajero
que entendía de moler
tan bien como el molinero:

- Si tienes ansia por irte a casa
vete tranquilo
que esta noche sin falta
se muele el trigo.

Ha salido el molinero
y a su casa ya se ha ido.
Les ha encontrado a los dos
como en harina metidos.

Vete tranquilo, buen molinero,
ve a tu molino
no dejes que el vecino
te muela el trigo.

(Anónimo)

Versión de Joaquín Díaz



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4 comentarios:

  1. Un placer, como todo lo que hace Joaquín Díaz. Silvia

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  2. Mi madre con 101 años recita el poema del corregidor y la molinera, pero según su versión se sitúa en Jerez de la Frontera.

    EL CORREGIDOR Y LA MOLINERA

    En Jerez de la Frontera
    había un molinero honrado
    que ganaba su sustento
    con un molino arrendado,
    y era casado con una moza
    como una rosa
    y por ser tan bella,
    un Corregidor madre
    se prendó de ella.
    Con grande alago
    la visitaba, la cortejaba
    hasta que un día
    le declaró el asunto que le quería.

    Todo su favor admito
    sólo siento que mi esposo
    nos atrape en el garlito.
    Porque el maldito
    tiene una llave
    con la cual cierra
    con la cual abre
    cuando es su gusto
    y si viene y nos coge
    nos dará un susto.

    Pues yo haré que no venga
    y mandándolo al molino
    cosa que allí lo detenga
    y lo entretenga,
    pues como digo será de trigo
    función bastante,
    que lo muela esta noche
    que es importante,
    por una idea que tengo oculta
    bajo la multa de doce duros
    y con eso podremos estar seguros.

    Y cierto día llegó un pasajero al molino
    que traía traje de molinero y le dijo:
    ¿Amigo, está usted ansioso
    de irse airoso a ver su amiga?
    Vaya usted que sin falta
    yo muelo el trigo,
    y fuese a la casa
    con grande empeño,
    El Corregidor y la molinera
    los dos a un sueño.
    Dejó el traje de molinero
    y se fue a casa de la corregidora.
    Menuda triquiñuela
    son sus trajes y pachangadas,
    cogió capa, sombrero, bastón y espada
    y lo siguió.
    Yo no se donde me oculte
    y me sepulte que yo me entienda,
    yo me voy con usía que me defienda,
    y llamó a la puerta
    y respondió el criado
    que estaba alerta.

    Vaya usted y no muela,
    allá a su abuela con esa trama,
    que mi amo hace rato que esta en la cama,
    con la corregidora que es bella dama.

    Con un convite se hacen las paces,
    porque en la Corte con el ruidero,
    hay más corregidores que molineros.


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  3. Pues no es ni en Huelva, ni en Jerez de la Frontera sino en Arcos de la Frontera, provincia de Cádiz

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  4. Muchísimas gracias a Pilar por su aportación. Y un abrazo para esa mujer de 101 años que da esta herencia...

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