miércoles, 26 de agosto de 2009

Zorrilla, José. A buen juez mejor testigo.



(Zorrilla cuenta que el soldado Diego Martínez, antes de partir a las guerras de Flandes, promete a su novia Inés de Vargas que al regreso se casará con ella ante la imagen del Cristo de la Vega. Pasa un día y otro día, un mes y otro y el soldado vuelve convertido en el capitán don Diego, pero la idea de casarse la desecha por completo. Inés de Vargas apela entonces a la justicia para que don Diego cumpla la promesa que hizo, y pone al Cristo por testigo que presenció la promesa del capitán. Van pues a tomar juramento a tan singular testigo el gobernador con sus jueces y guardias...)

Está el Cristo de la Vega
la cruz en tierra posada,
los pies alzados del suelo
poco menos de una vara;
hacia la severa imagen
un notario se adelanta,
de modo que con el rostro
al pecho santo llegaba.
A un lado tiene a Martínez;
al otro lado, a Inés de Vargas;
detrás el gobernador
con sus jueces y sus guardias.
Después de leer dos veces
la acusación entablada
el notario a Jesucristo
así demandó en voz alta:
-Jesús, hijo de María,
ante nos esta mañana
citado como testigo
por boca de Inés de Vargas
¿juráis ser cierto que un día
a vuestras divinas plantas
juró a Inés Diego Martínez
por su mujer desposarla?
Asida a un brazo desnudo
una mano atarazada
vino a posar en los autos
la seca y endida palma,
y allá en los aires "¡Sí, juro!"
clamó una voz más que humana.
Alzó la turba medrosa
la vista a la imagen santa
Los labios tenía abiertos
y una mano desclavada.




(lee el poema completo y otras obras de Zorrilla en

Biblioteca Virtual Cervantes)


José Zorrilla (1817-1893)




(El Cristo de la Vega en la Basílica de Santa Leocadia, Toledo)

2 comentarios:

  1. me encanta la poesia desde la primera vez que la lei hace tiempo...

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  2. Es una poesia de verdad impresionante, contiene un alto valor cultural, espiritual y sacial, desde que la lei, hace ya bastante tiempo, me gustó

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