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miércoles, 2 de septiembre de 2009

García Lorca, Federico. Casida de las palomas oscuras


Por las ramas del laurel
van dos palomas oscuras.
La una era el sol,
la otra la luna.
"Vecinitas", les dije,
"¿dónde está mi sepultura?"
"En mi cola", dijo el sol.
"En mi garganta", dijo la luna.
Y yo que estaba caminando
con la tierra por la cintura
vi dos águilas de nieve
y una muchacha desnuda.
La una era la otra
y la muchacha era ninguna.
"Aguilitas", les dije,
"¿dónde está mi sepultura?"
"En mi cola", dijo el sol.
"En mi garganta", dijo la luna.
Por las ramas del laurel
vi dos palomas desnudas.
La una era la otra
y las dos eran ninguna.

Federico García Lorca (1898-1936)

 

 
Rafael Alberti recita esta casida 
(y otros muchos poemas de Lorca) 
en
La Palabra Virtual

viernes, 29 de mayo de 2009

Cano, Carlos. María la portuguesa.

En las noches de luna y clavel
de Ayamonte hasta Villareal
sin rumbo por el rio, entre suspiros
una canción viene y vá
Que la canta María
al querer de un andaluz.
María es la alegría, y es la agonía
que tiene el sur.

Que conoció a ese hombre
en una noche de vino verde y calor
y entre palmas y fandangos
la fue enredando, le trastornó el corazón.
Y en las playas de isla
se perdieron los dos
donde rompen las olas, besó su boca
y se entregó.

Ay, María la portugesa
desde Ayamonte hasta Faro
se oye este fado por las tabernas
donde bebe viño amargo
porque canta con tristeza
porque esos ojos cerrados
por un amor desgraciado,
por eso canta, por eso pena.

¡Fado! fado porque me faltan tus ojos
¡Fado! porque me falta tu boca
¡Fado! porque se fue por el rio
¡Fado! porque se va con la sombra

Dicen que fue el te quiero
de un marinero, razón de su padecer
que en una noche en los barcos
de contrabando, p'al langostino se fue.
Y en las sombras del rio,
un disparo sonó.
Y de aquel sufrimiento, nació el lamento
de esta canción.

Carlos Cano (1946-2000)

domingo, 10 de mayo de 2009

García Lorca, Federico. Casida de la mujer tendida.


Verte desnuda es recordar la tierra.
La tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle,
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

Federico García Lorca (1898-1936)

Escucha la versión de Carlos Cano:


Escucha todo el disco de Carlos Cano en el siguiente enlace:

El diván del Tamarit


martes, 24 de marzo de 2009

Cano, Carlos. Qué desespero.


Cuando pienso en tu boca
Siento en mi boca
Dulce calor
Como si fuera un sueño
Se va encendiendo en mi la pasión

Al ritmo lento y lento
Con un bolero, llega el amor,
Oye de madrugada como te llama mi corazón

Ven que no puedo sufrir más
Ven que no se vivir sin ti,
Ven que me falta tu calor
Que tengo ganas de ti
Me muero sin tu amor

Que desespero, que desespero, amor
Que arde mi corazón
Como un lucero,
Y yo tan sólo, y tú tan lejos
Que desespero amor, que desespero.

Dame cariño lento,
Dime cositas, con emoción,
Acércate despacio,
Pon en mis labios, mi corazón

Ven que no puedo sufrir más
Ven que no se vivir sin ti,
Ven que me falta tu calor
Que tengo ganas de ti
Me muero sin tu amor

Que desespero, que desespero, amor
Que arde mi corazón
Como un lucero,
Y yo tan sólo, y tú tan lejos
Que desespero amor, que desespero.
Y yo tan sólo, y tú tan lejos
Que desespero amor, que desespero.

Carlos Cano (1946-2000)

Página oficial de Carlos Cano